Casas en Son Vida · Villas de Lujo en el Barrio Más Exclusivo de Palma
VILLA AGLAYA EN SON VIDA
Villa Aglaya es una declaración arquitectónica en hormigón visto, cristal y piedra natural mediterránea, situada en el terreno elevado de uno de los enclaves re
4 dormitorios · 3 baños · 455 m² · 2635 m²
VILLA BRISE
Terminada en 2020, esta villa independiente combina un volumen moderno y sobrio con materiales naturales: una fachada de piedra natural rematada por una cubiert
3 dormitorios · 2 baños · 275 m² · 598 m²
VILLA EN SON VIDA
Situada en una parcela en ladera de aproximadamente 3.000 m² en una de las direcciones residenciales más consolidadas de Palma, esta villa de tres plantas se co
5 dormitorios · 5 baños · 486 m² · 3000 m²
VILLA BRIE EN SON VIDA
Construida en 2025 sobre una parcela de 1.009 m² en una de las calles residenciales más tranquilas de Son Vida, esta villa completamente amueblada de aproximada
4 dormitorios · 7 baños · 500 m² · 1000 m²
VILLA SON VIDA
Esta villa de nueva construcción se despliega en cuatro niveles sobre una parcela arbolada de aproximadamente 2.095 metros cuadrados, con una arquitectura defin
6 dormitorios · 8 baños · 834 m² · 2095 m²
SON VIDA
Construida en 2013 y terminada con gran esmero, esta villa de cuatro dormitorios aúna dos lenguajes arquitectónicos que rara vez conviven con tanta armonía. En
4 dormitorios · 4 baños · 480 m² · 1000 m²
7 dormitorios · 7 baños · 937 m² · 3274 m²
MOSSA III
Mossa III se ofrece como una oportunidad de desarrollo: una parcela de 2.366 m² que se vende con un proyecto arquitectónico totalmente aprobado, una licencia de
7 dormitorios · 8 baños · 784 m² · 2366 m²
Encuentra tu casa de lujo perfecta en Mallorca
Son Vida es la urbanización más exclusiva de Palma: una colina arbolada con seguridad propia, tres campos de golf y villas sobre parcelas que rara vez bajan de los 1.000 m². Se llega al centro de la ciudad en unos diez minutos en coche, y esa combinación —privacidad de finca, ciudad al lado— explica por qué las villas de Son Vida llevan décadas encabezando el mercado de lujo mallorquín.
El comprador de Son Vida suele ser familiar o de perfil patrimonial: busca metros de verdad, garaje para varios coches, piscina climatizada y un entorno donde los vecinos valoran la discreción tanto como él. Los campos de Son Vida Golf, Son Muntaner y Son Quint rodean la urbanización, y el Castillo Hotel Son Vida, en lo alto, funciona como club social informal de la zona desde los años sesenta.
Nuestra selección curada arranca en 800.000 €, pero seamos francos: en Son Vida ese umbral corresponde a apartamentos y casas adosadas puntuales. Las villas se mueven en cifras superiores, y una parte significativa del mejor producto cambia de manos sin pasar por portales. Si Son Vida está en su lista, la conversación discreta es aquí, más que en ningún otro sitio, la forma correcta de empezar.
La vida en Son Vida se organiza alrededor del golf y del coche. Son Muntaner y Son Quint tienen sus casas club dentro de la urbanización; muchos residentes juegan al amanecer y están en Palma para comer. El control de accesos y las patrullas privadas son parte del paisaje, y es habitual que las villas añadan su propia capa de seguridad.
El relieve importa: las parcelas altas, cerca del Castillo Hotel, miran a la bahía de Palma y al Castell de Bellver; las de la zona de Son Muntaner ganan en llanura y en sol de tarde sobre el campo. La arquitectura mezcla villas clásicas mallorquinas de los ochenta —muchas en plena ola de reforma integral— con obra nueva contemporánea de gran formato.
¿A quién le encaja? A familias que quieren espacio y seguridad sin renunciar a la ciudad: los colegios internacionales del suroeste quedan a 15–20 minutos, el aeropuerto a unos veinte. Quien prefiera bajar andando a por el pan será más feliz en Santa Catalina; en Son Vida se vive hacia dentro, y ese es precisamente su lujo.
¿Cuánto cuesta una casa en Son Vida?
Los apartamentos y adosados puntuales de la zona pueden encontrarse desde alrededor de 800.000 €, pero el producto característico es la villa: las ofertas habituales se mueven entre 3 y 10 millones, y las grandes propiedades reformadas u obra nueva de primer nivel superan con claridad esa banda. La parcela manda: mismos metros construidos valen muy distinto según terreno, orientación y vista a la bahía.
¿Cómo es vivir en Son Vida?
Tranquilo, verde y hacia dentro. No hay comercio ni cafés en la urbanización: la vida social pasa por los clubes de golf, el hotel del castillo y la propia casa. A cambio, seguridad permanente, silencio real y Palma a diez minutos. Es el patrón de quien ya no quiere sorpresas: se sale a la ciudad cuando se quiere ciudad, y se vuelve a un entorno controlado y discreto.
¿Qué tipo de propiedades hay en Son Vida?
Sobre todo villas unifamiliares en parcelas de 1.000 a 3.000 m² o más: clásicas mallorquinas de los ochenta y noventa, muchas ya reformadas, y obra nueva contemporánea con domótica, spa y garajes múltiples. Hay también algunos complejos de apartamentos de alto nivel junto a los campos de golf y adosados puntuales. Lo que no encontrará son bloques ni comercio: el planeamiento protege el carácter puramente residencial.
¿Qué debe saber un comprador extranjero en Son Vida?
El proceso es el estándar español: NIE, cuenta bancaria, arras y notaría, con impuestos de ITP entre el 8% y el 13% por tramos en Baleares. Lo específico de Son Vida es la debida diligencia técnica: en villas grandes conviene auditar instalaciones, piscina, licencias de ampliaciones y costes reales de mantenimiento, que aquí son significativos. Trabajamos con abogados y arquitectos que hacen esa revisión antes de la oferta.
¿Qué zonas hay dentro de Son Vida?
Tres áreas orientan la búsqueda. El Son Vida histórico, alrededor del Castillo Hotel, tiene las parcelas altas con vistas a la bahía y las villas más veteranas. El entorno de Son Muntaner concentra obra más reciente junto al campo de golf, con buena luz de tarde. Y la zona de Son Quint, la más nueva, ofrece producto contemporáneo cerca de la entrada a Palma. Vista, pendiente y edad de la casa varían mucho entre las tres.